Micromatón

Un nuevo open mic en Madrid: el Micromatón

Fue a mediados de diciembre cuando Alfonso, el anterior dueño del Fotomatón Bar (Madrid) nos convocó a Davile Matellán y a mí para proponernos realizar un open mic en su sala. Ambos le habíamos hablado, cada uno por nuestro lado, de la posibilidad de dedicar una noche a la semana para llevar a cabo un micro abierto. Alfonso decidió unirnos a los dos en el mismo propósito y así, gracias al WhatsApp, surgió el Micromatón: el micro abierto del Fotomatón.

Desde el principio, Davile y yo tuvimos claro que queríamos un open mic libérrimo, sin restricciones de ningún tipo. Nuestro propósito era crear un espacio vacío de etiquetas,estereotipos, cánones o prejuicios, al estilo de aquellos open primigenios, desarrollados durante los años 50 en EE.UU. Aquellos en los que no era raro encontrarse a Kerouac o Gingsberg haciendo de las suyas.

Queríamos que todos, poetas, cómicos, músicos, payasos, magos… pudieran encontrar un hueco en el que probar sus habilidades sin la presión de contentar o hacerlo bien. Dar voz a una audiencia formada por artistas, de tal forma que los creadores pudieran encontrar un público heterogéneo ante el cual darse cuenta de sus fortalezas y debilidades. (Y, de paso, hacer amigos). Y fíjate tú. Ya llevamos tres meses con ello.

Debo admitir que, al principio, pequé de pesimista. Pensaba que aquello no duraría más de dos o tres sesiones, que Madrid ya estaba demasiado petada de espacios similares. Con lo que no contaba era con que ninguno de esos espacios era tan libre como el nuestro. Durante este tiempo, el principal factor de diferenciación con respecto al resto de micros abiertos en Madrid ha sido el poder atraer a un público diverso y con una calidad artística tremenda, tal y como se merece un escenario como el del Fotomatón, uno de los locales más míticos de Madrid. Por nuestro escenario han pasado ya figuras de la comedia como Ignatius Farray, Álvaro Velasco, Maica Jurado, Esther Gimeno… así como músicos de la talla de She Rose, L.A. Campbell, Matellán, o poetas como Rafa Carbajal, Carlos Guerrero o María Part. Por no hablar de los performance, los magos, los clowns…

También hemos visto nacer a nuevas bandas, unidas en matrimonio gracias al Micromatón, como Papa de Roma o Luis y Miguel Peluqueros.

Así pues, aunque tarde, inicio con este post lo que espero que se convierta en una serie de “Crónicas del Micromatón”. Me da pena que se pierdan entre los recovecos de la memoria los momentos que nuestra segunda casa de paredes naranjas ha albergado cada noche de miércoles, desde hace ya tres meses. Tampoco voy a contar todo, pues la principal gracia de un micro abierto es la de tener la libertad de fallar. Guardaré los secretos del Micromatón y contaré las grandes gestas. ¿Os parece un buen trato?

LAS CRÓNICAS DEL MICROMATÓN. 

MICROMATÓN #15. Miércoles 26 de abril 2017.

Una mezcla de poesía, música, performance y comedia. Fue una de las noches de mayor afluencia a nuestro micro abierto. Siguiendo con nuestra regla fundamental (quien antes llega, antes actúa), el primero en subirse al escenario fue Frank, un cantautor al que tenemos especial cariño, pues su “primera vez” sobre las tablas tuvo lugar, precisamente, en nuestro Micromatón.

Micromatón. Foto de Elena Rosillo.
Micromatón. Foto de Elena Rosillo.

Frank se atrevió con tres cover muy en la onda del Fotomatón: Iván Ferreiro, Depedro y Lori Meyers. Todo muy indie.

Continuó Octavio con tres temas propios, cantados en inglés, con un rollo folk-new age muy interesante. El tercer tema, por cierto, dedicado a los periodistas. Hay que ver, qué mala fama tenemos…

Micromatón. Foto de Elena Rosillo.
Micromatón. Foto de Elena Rosillo.

Cambiando el folk por el blues, se subía al escenario Dani, uno de los músicos más talentosos del panorama underground, al que siempre es un gusto escuchar en nuestro escenario. Cuando toca, parece que tuviera más de cinco dedos en cada mano. Aunque corta, su actuación fue impresionante.

Micromatón. Foto de Elena Rosillo.
Micromatón. Foto de Elena Rosillo.

El testigo lo recogió James, un nuevo vecino de Plaza de España al que esperamos ver más veces. Interpretó tres cover, dejando el ambiente propicio para uno de los músicos más habituales en el circuito de open mics por Madrid: Padraig O’Connor.

Micromatón. Foto de Elena Rosillo.
Micromatón. Foto de Elena Rosillo.

El cantautor de origen irlandés tocó tres de sus temas más míticos, que algunos de los parroquianos ya podemos llegar a corear. Tocaba dejar de lado la música por la improvisación con Tomás Álvarez, profesor de impro en WIT y hombre sabio en general. Como ya ocurrió durante una de sus anteriores visitas al micro, Tomás nos invitó a responder nuestras más alocadas preguntas. Y lo peor fue que tuvo respuesta para todo.

Micromatón. Foto de Elena Rosillo.
Micromatón. Foto de Elena Rosillo.

Tras resolver todas las dudas que asolaban nuestro cerebro, volvíamos a la carga con la música introspectiva, intimista y sencillamente acojonante de L.A.Campbell. No puedo dejar de repetir que este chaval tiene un disco maravilloso en el mercado y cuenta con uno de los mayores talentos de los que yo he sido testigo. Terminó su actuación (le permitimos un tema más, pasados los 10 minutos que damos a todos los participantes, por ser una de las voces habituales en nuestro micro. Y porque nos encanta) con un tema dedicado a los amores que te encuentras cuando estás borracho. Sencillamente hipnótico.

Micromatón. Foto de Elena Rosillo.
Micromatón. Foto de Elena Rosillo.

Le sucedía en el escenario Rafael Carbajal (quien me pidió que tan solo le presentase como “el octavo”, sin decir su nombre, que ahora desvelo con la esperanza de no importunarle), uno de los poetas más extraños del panorama underground. Con una retórica similar a la de Leopoldo María Panero y los pies descalzos, el ya maduro poeta nos leyó una composición escrita esa misma tarde. Pelos de punta, y huida del susodicho tras bajar del escenario para dar la bienvenida a Raquel, la primera escritora en participar en nuestro micro abierto.

Micromatón. Foto de Elena Rosillo.
Micromatón. Foto de Elena Rosillo.

Raquel tiene voz y ademanes de hada. Los dos relatos con los que nos hechizó contaban con una magia especial que, si no hubiera sido por el nerviosismo de ser su primera vez sobre un escenario, la hubieran hecho brillar mucho más. Me quedo, personalmente, con el segundo relato. Ciencia ficción más real de lo que parece, en un relato recreado en una conversación entre un padre y su ¿hija?

Micromatón. Foto de Elena Rosillo.
Micromatón. Foto de Elena Rosillo.

Carlos Lope (más conocido como El Predicador) rompía con la delicadeza de Raquel en una actuación-performance basada en la incomodidad y el shock al espectador (desnudo casi integral incluido con el fin de enseñarle el culo a Mariano Rajoy). Parte del respetable abandonaba el Fotomatón tras el exabrupto, que ni siquiera una canción-poema de Federico García Lorca pudo aliviar, dejando a El Ducho y El Divo sin parte de la audiencia.

Micromatón. Foto de Elena Rosillo.
Micromatón. Foto de Elena Rosillo.

La noche llegaba a su fin con Jessy (de She Rose), Lío, Caroline Juliá y Dani Montero (Copper) en el escenario, tocando Back to Black o Valerie con la increíble voz de Caroline y Jessy. Incluso yo acabé subiéndome al escenario después, aprovechando la bonita energía creada por nuestros habituales. Como bises, Frank y James. No hubo jam esta vez, a diferencia de otras.

Micromatón. Foto de Elena Rosillo.
Micromatón. Foto de Elena Rosillo.

Terminada esta crónica, me gustaría lanzar una pregunta para el debate: ¿Por qué, de todos los nombres que se han mencionado en esta crónica, tan solo cuatro de ellos son de mujer? Espero que esta dinámica cambie pronto, ¡quiero ver más mujeres en nuestro open mic!

Próximo open: 3 de mayo 2017 (miércoles, como siempre). 

 

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